CASA & ESTILO2015

Hacer que cada rincón represente lo que somos e inspire momentos de convivencia y armonía es sencillo si permitimos la participación de materiales artesanales, colores vividos, formas divertidas y, por supuesto, elementos como la luz natural. No habrá nada que buscar afuera cuando adentro se haya construido un mundo hecho a tu propia medida y del tamaño de tus sueños.
El esplendor. Ese lujo inspirado en la arquitectura del art déco, el glamour en las fiestas de Hollywood y la exclusividad inherente en historias como la de El gran Gatsby han vuelto, pero renovados y con mayor distinción. La esencia clásica continúa, aunque esta vez el deseo de brillar con más intensidad y construir espacios que inspiren una nueva época dorada pero contemporánea es el objetivo primordial.
La mejor manera de desconectarse del bullicio de una gran ciudad es viajando hacía los aires del campo. Inhalar profundo y dejarse llevar a través de elementos naturales, el silencio del campo, las texturas y el canto de las aves en los árboles es regresar al origen. Un espacio que permanece en equilibrio con lo esencial es el escenario donde se encuentra la libertad y el relajamiento.
Visitar el pasado puede resultar inspirador si se pone completa atención a esas formas, colores y diseños que nos recuerdan de dónde venimos y los tiempos pasados. No hay que ir muy lejos en ese viaje; basta utilizar siluetas geométricas, recurrir a colores de doble tono y recuperar objetos que ya tienen una historia para darles un nuevo uso y significado. El resultado final será un lugar donde el tiempo se mantiene sutilmente suspendido.
La cosecha de la comida orgánica y los productos completamente locales, provenientes de una recolección de origen donde elementos como la madera y la paja se hacen presentes, son la tendencia de la nueva cocina. Para preparar esos ingredientes naturales y llevar sus nutrientes a un nivel más poderoso, se requieren accesorios sofisticados pero prácticos que conserven la pureza de cada alimento. Es así como la cocina se transforma en el nido de lo original, lo esencial y vanguardista.